Mónica Naranjo Uribe

//Artista visual 46 Salón Nacional de Artistas

//Junio-Julio 2022



Mónica Naranjo Uribe es una artista colombiana, interesada en la exploración íntima y física de territorios. En su investigación combina diferentes fuentes de información: la detonada por la experiencia directa en el territorio, la narración científica como posibilidad de pensar el mundo más allá de dimensiones espacio/temporales humanas y la sabiduría ancestral de comunidades en donde el conocimiento empírico es permeado por un lazo de afecto y respeto por el territorio que habitan.

En los últimos años ha centrado su investigación más personal en el mundo mineral y sus procesos geológicos, trabajando a través de diferentes medios como el dibujo, instalación o intervenciones efímeras en el paisaje documentadas en video, publicaciones, entre otros. Su interés de ahondar en una investigación sobre el territorio y su representación desde una perspectiva más colectiva que incluyera a su vez diversidad de geografías, la llevó a crear en el año 2014 el proyecto editorial Nómada Ediciones, dedicado a la edición de cartografías, libros de artista, zines y dibujos.

Graduada en Artes Plásticas de la Universidad Nacional y Diseño Gráfico de la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín. Realizó sus estudios de maestría en Comunicación en Arte y Diseño en el Royal College of Art de Londres. Ha sido docente en la Universidad de los Andes y la Universidad Javeriana de Bogotá. Entre sus últimas residencias realizadas se encuentran Casa Wabi / ArtReview (Puerto Escondido, México 2022), La Becque / Prohelvetia (La Tour-de-Peilz, Suiza 2021, Artista X Artista / Jorge M. Pérez Family Foundation (La Habana, Cuba 2018), Flora Ars+Natura / Beca Fe (Bogotá, Colombia 2017), entre otras.


Residencia El Boga: Cartografía de Mompox


El proyecto de residencia hace parte del 46 Salón Nacional de Artistas (https://www.46sna.com/) apoyado por el Ministerio de Cultura de Colombia, cuyo eje temático de este año gira en torno al Río Magdalena.

La residencia/laboratorio propone realizar una cartografía de Mompox que abarque una visión colectiva de las personas que habitan el territorio sobre su propio lugar. Me interesa rastrear una noción de lugar que abarque no solo el momento actual sino lo ya no visible en el territorio pero que permanece vivo en la memoria.

Después de que el río Magdalena cambiara su curso hacia finales del siglo XIX, Mompox deja de ser también foco de atención como lugar estratégico de conexión comercial y económica. Su ritmo y actividad cambian, se aquieta. Comienzan otros procesos de interacción y apropiación del lugar. Un nuevo espíritu emerge de la sombra de su pasado colonial, que se ha ido moldeando a través de 5-6 generaciones atrás. Se instaura un transcurrir del tiempo más propio, sin protagonismo histórico, cotidiano, invisible, que ha continuado moldeando los vínculos de los habitantes hacia su territorio. Me interesa desarrollar una investigación que ahonde en una narración del lugar desde la perspectiva de sus habitantes y el carácter intangible del lugar, y documentar la información recopilada a través de un mapa. La participación de distintas generaciones es importante para el desarrollo de la investigación ya que su conocimiento, experiencias e intuiciones varían y son igualmente importantes para comprender el territorio de una manera más profunda.

La misma naturaleza de un río y el carácter esquivo de sus aguas, que están y no están, recuerda las capas invisibles que configuran también a un lugar: lo que no se ve pero se siente, lo no verificable pero que se puede intuir. La cartografía busca entretejer la cotidianidad del lugar, el pasado del territorio que aún habita en la memoria de sus habitantes, la particularidad geográfica de la depresión momposina, creencias o historias que ayuden a develar el tipo de conexión con su entorno natural.

Como todo mapa, representa un ejercicio incompleto y subjetivo del territorio, que no pretende presentar una verdad o única realidad. Existen muchas versiones para todo en Mompox, entre las cuales el mapa no toma un bando específico y reúne aleatoriamente diferentes interpretaciones e historias escuchadas. La cartografía es pensada más como un instrumento de documentación, y que a la vez pueda servir posteriormente a sus habitantes, especialmente como conector entre las generaciones más distantes de edad (adultos mayores con los niños). La cartografía hace parte de una serie de ejercicios/proyectos cartográficos previos realizados junto a comunidades en México, Honduras y del Amazonas.

 

Contacto y enlaces:

www.monicanaranjou.info

www.nomada-ediciones.com