Lina Ruiz
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- 5 ene
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Actualizado: 10 ene
//Cocinera, activista cultural y tejedora de redes
//Enero 2026

Lina Ruiz (Bogotá) es cocinera, activista cultural y tejedora de redes. Reside en Barcelona desde 2021 y su práctica se sitúa en el cruce entre arte, cocina y mediación cultural, utilizando alimentos, relatos y comensalidades como dispositivos para activar procesos colectivos en torno a la memoria, la identidad, el cuerpo y el territorio. La experiencia migratoria atraviesa su trabajo, desde donde se pregunta cómo habitar una cultura alimentaria de proximidad desde un cuerpo diaspórico y cómo cocinar de forma gustosa y situada atendiendo a comunidades y territorios en el contexto de la crisis ecosocial. Esa búsqueda se teje con otras personas para transformar dolores cotidianos en prácticas de cuidado, escucha y disfrute compartido. Es impulsora de Micelio Cultural y cofundadora de Las Jamaiconas, proyectos desde los cuales ha desarrollado procesos de creación e investigación, talleres, performances y laboratorios culinarios en contextos comunitarios como en el Centro Cívico El Sortidor e institucionales como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Nacional de Arte de Cataluña - MNAC y el Centro de Arte Santa Mónica, entre otros. Es Maestra en Artes por la Universidad de los Andes, Máster Erasmus Mundus en Mercados Globales, Economías Locales - GLOCAL y cuenta con un posgrado en Economía Social y Solidaria.
Residencia El Boga
Durante la residencia desarrollará “El olor de la guayaba” un laboratorio culinario-creativo que investiga el vínculo entre alimento, memoria e identidad a través del poder evocativo de este fruto en la cultura colombiana. Las preguntas: ¿En qué te hace pensar el olor de la guayaba? ¿a qué sabe esa memoria? Funcionan como punto de partida de un proceso que entreteje entrevistas, intercambio de recetas y cocina expandida para trazar una cartografía sensible de Colombia y construir un archivo vivo de prácticas alimentarias articuladas inicialmente alrededor de este fruto.
Desde este gesto inicial, la guayaba permite pensar la memoria colectiva del país y las historias que la conforman. A partir de los recuerdos asociados a este alimento, el proyecto abre derivas hacia otras prácticas alimentarias situadas que hablan de territorio, transmisión intergeneracional y formas locales de relación con el alimento.
El proyecto parte del saber situado de la comunidad de Mompox y busca crear resonancias con testimonios previamente recopilados en otros territorios de Colombia y en la diáspora. El resultado se materializará en un fanzine o recetario comunitario, un archivo sonoro y una mesa compartida donde estas memorias puedan ser escuchadas y degustadas en común.
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